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¿Follar o hacer el amor?

Follar, hacer el amor, tener sexo… para algunos es lo mismo, para otros no. Hay gente que solo dice tener sexo, otros que solo hacen el amor. Unos pocos consideran que se pueden hacer las tres cosas.

Es, sin lugar a dudas, un tema complicado que da lugar a muchas opiniones diferentes, por lo que es importante que tengas bien claros tus ideales: no hay una única opción correcta.

Desde iMujer nos cuentan cuáles son –según las mujeres-, las diferencias entre follar o hacer el amor.

CONOCERSE UNO AL OTRO

La primera vez que estás con alguien puede ser un poco difícil, ya que hace falta tiempo para que se conozcan el uno al otro. Si estamos enamorados de esa persona, buscamos sus puntos de placer, hacer que se sienta cómodo e intentar cuidar de esa persona.

Sin embargo, si solo tenemos sexo buscamos nuestro propio placer.

AMIGOS CON DERECHOS

Cuando estamos en una relación de amigos con derechos, la delgada línea que separa al placer del amor es complicada. ¿En qué momento querer a alguien como amigo, además de atraerte físicamente y tener sexo juntos no te hace pensar que las cosas pueden ir a más?

Es muy difícil mantener una relación puramente sexual a largo plazo.

JUEGO PREVIO

Muchas veces, el juego previo suele escasear a la hora de tener sexo. También es cierto que el juego previo no solamente es algo sexual, sino que va desde el momento en que dos personas tienen química, se enamoran, buscan tiempo para estar juntos.

Así que el juego previo puede ser una buena diferencia entre tener sexo o hacer el amor.

ORGASMOS

Si bien los orgasmos no son pura y exclusivamente parte de hacer el amor, la confianza y el cariño en el otro es una parte importante para conseguirlo, para lograr dejarse llevar por los instintos.

EL SEXO ES UNA LIBERACIÓN

A veces, las personas no solo tienen sexo por amor, sino como una forma de liberación de muchas cosas -por ejemplo, el estrés-. Esa es una gran diferencia entre tener sexo o hacer el amor: a menudo tener sexo es simplemente un acto más egoísta en el que buscas tu propio placer.

TIEMPO

Muchas veces, cuando tenemos sexo buscamos hacerlo rápidamente y conseguir nuestro objetivo. En cambio, cuando hacemos el amor queremos que el placer dure lo máximo posible, por lo que se convierte en un acto de sensualidad más que de sexualidad.

QUÍMICA

La química es algo que solo se puede crear cuando estás en el proceso de enamorarte de una persona. Puedes tener atracción sexual por alguien, pero no esa química que implica ciertos sentimientos y que te permite diferenciar entre tener sexo y hacer el amor.

¿Cuáles son para ti las diferencias entre tener sexo y hacer el amor? ¿Crees que hay diferencias o es lo mismo para ti?

 

FUENTE: www.vix.com (Lucía Vázquez)

El preservativo femenino

Aunque no hay estudios que los comparen directamente, ensayos clínicos sugieren que la eficacia del preservativo femenino es similar a la del masculino. Sin embargo, el primero ofrecería ciertas ventajas frente al segundo, según recoge un informe realizado en marzo de 2014 titulado Uso de Fármacos en Diabetes y Embarazo

Según el equipo especializado en anticoncepción que participó en el estudio, integrado por Mercedes Codina, del Servicio de Endocrinología del Hospital Son Dureta, en Palma de Mallorca; Eva Solá, del Servicio de Endocrinología del Hospital Universitario Dr. Peset, en Valencia, y Nieves Luisa González, del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario de Canarias, en La Laguna, el preservativo femenino tiene como ventaja el poder colocarse hasta una hora antes del coito, por lo que resulta menos invasivo que el masculino, que solo puede colocarse en el pene ya erecto. Además, ofrece protección de los genitales externos, evitando un mayor número de infecciones que el preservativo masculino o condón. Por último, es un método anticonceptivo controlado íntegramente por la mujer, por lo que incrementa su seguridad sobre la planificación del embarazo y la protección frente a enfermedades de transmisión sexual (ETS).

El preservativo femenino es un método anticonceptivo de barrera que consiste en una funda de poliuretano cerrado por un lado y con anillos en los extremos. En caso de rotura o accidente durante su utilización, es necesario recurrir a un método postcoital (píldora del día después) que, si bien no evitaría el contagio frente a una posible infección del semen, sería eficaz para prevenir un embarazo no deseado. Según recoge el informe del Grupo Español de Diabetes y Embarazo, la accidentalidad de este preservativo es similar al del condón masculino, que oscila entre el 0,6 y el 7 por ciento. Este porcentaje se considera bajo y se asocia fundamentalmente a una mala técnica de uso, al estado de los preservativos y a alteraciones en la calidad de la fabricación.

Una pareja que se plantee controlar la natalidad puede asesorarse en los centros de planificación familiar sobre los distintos métodos disponibles y el que mejor se ajuste a su situación. También es aconsejable recurrir a los especialistas para conocer las instrucciones de uso de cada método y garantizar así su seguridad.

 

FUENTE: cuidateplus.marca.com

Juguetes contra la monotonía

El sexo es sinónimo de salud pero, ¿todo vale? ¿Qué hacer cuando las relaciones empiezan a caer en la rutina? Según una encuesta realizada por una conocida tienda de artículos eróticos de España, 7 de cada 10 parejas de entre 25 y 30 años sufren monotonía sexual, lo que nos sitúa en el podio de los tres países a los que más afecta este problema.

A pesar del cambio de mentalidad experimentado en los últimos años, los tabúes sexuales siguen teniendo un gran peso. El éxito de ventas de la novela erótica Cincuenta sombras de Grey contrasta, por ejemplo, con el volumen de compras de juguetes eróticos. La encuesta publicada por Sex Place revela que apenas un 23 por ciento de los hombres en esta franja de edad han adquirido alguna vez algún accesorio de este tipo para sus relaciones íntimas. Por el contrario, las mujeres serían más propensas: un 43 por ciento de las jóvenes encuestadas afirmó acudir una media de cuatro veces al año a centros especializados en busca de divertimentos.

¿QUÉ ES LO QUE MÁS GUSTA A LAS MUJERES?

Vibradores, bolas chinas, lubricantes y aceites son, por este orden, los accesorios preferidos por las mujeres. De las 200 féminas consultadas, el 67 por ciento reconoció tener alguno de estos productos en su mesilla de noche.

Los hombres, en cambio, se decantan más por lubricantes, aceites y juegos eróticos en los que entran algunas filias como el sado y la sumisión (influencia de Cincuenta sombras). Así, grilletes, fustas, antifaces y esposas siguen teniendo adeptos, aunque empieza a notarse una caída de la demanda.

Pero, aparte del sado, ¿cuáles son las filias más comunes? Según estudio llevado a cabo por Sex Place, son las siguientes:

AGREXOFILIA

Es la excitación por ser observado o escuchado mientras se mantienen relaciones sexuales. El hecho de que una tercera persona sea consciente de que se están manteniendo relaciones contribuye más como factor de excitación que la propia relación en sí. Así, la persona con agrexofilia trata de buscar a alguien que se percate de que va a mantener relaciones, o incita a su pareja al sexo cuando sabe que hay alguien mirando o escuchando. En muchas ocasiones se relaciona con el exhibicionismo. Pese a que su nombre no es tan popular, es una de las filias más comunes.

COREOFILIA

Es la excitación erótica que experimenta una persona cuando ve a otra bailar o baila con ella. La danza es uno de los recursos más utilizados para seducir a la otra persona, y esto se puede ver en bailes específicos tan conocidos como el “pole dance”. Los movimientos que se realizan en este tipo de bailes suelen tener bastante similitud con los que se llevan a cabo en las relaciones sexuales, lo que aumenta el nivel de excitación.

BASOEXIA

Las personas con basoexia son aquellas que sólo sienten excitación sexual a través de los besos con su pareja, sin que sea necesario otro tipo de actos sexuales para alcanzar el orgasmo.

POLIRRELACIÓN

Consiste en la preferencia por mantener relaciones con más de una persona al mismo tiempo. Dependiendo de cada caso, estas relaciones pueden estar limitadas a las relaciones sexuales o pueden ir más allá e implicar relaciones afectivas entre todos los miembros de la polirrelación.

CATAFILIA

Es la excitación que sufre un hombre cuando es sometido por una mujer, siendo la única manera en la que puede alcanzar el orgasmo. Se considera una parafilia derivada del sadismo.

 

FUENTE: cuidateplus.marca.com

Practicar sexo anal seguro

El sexo es saludable. Partiendo de esta premisa, Jesús Rodríguez, director de Instituto Sexológico Murciano, opina que el sexo anal puede ser una práctica sexual como otras. “Para gustos los colores”, afirma.

Señala que “hay zonas del ano bastante sensibles, por lo que puede provocar mucho placer cuando lo estimulamos, aunque estas sensaciones son muy subjetivas y cada uno las vive a su manera”.

“En un estudio que realizamos sobre la sexualidad de la mujer en 2014, de las más de 700 mujeres que participaron, con una media de edad de 26 años, ninguna señalo el sexo anal como más placentero que el coito o como una forma de alcanzar el orgasmo, aunque un 34 por ciento de ellas indico que le gustaba o que cree que le podría gustar el sexo anal”, explica el experto.

En todo caso, el sexo anal es una fuente alternativa de placer para muchos, pero hay que tener cuidado ya que no está exenta de riesgos.

Utilizar siempre preservativo

“A través del sexo anal se puede contraer infecciones si no se utiliza preservativo, ya que las paredes del ano y del recto se rompen con cierta facilidad, produciendo pequeñas heridas a través de las cuales las bacterias y los virus pueden llegar al torrente sanguíneo. Además, dichas paredes son absorbentes, por lo que la sangre o el semen de la pareja sexual puede entrar en nuestro organismo a través de la mucosa anal aunque no exista ninguna herida”, advierte Rodríguez.

Emplear un lubricante adecuado

Para evitar una penetración dolorosa es fundamental utilizar mucho lubricante, tanto en el ano como en los dedos y, posteriormente, en el pene.

Su uso facilita que la fricción no produzca heridas, tanto en el ano como en el pene. “Dicho lubricante es aconsejable que sea hidrosoluble, ya que al ser compatible con el látex evita que se rompa el preservativo”, señala Rodríguez.

El director recuerda que este tipo de lubricante se seca muy rápido, así que, para prácticas sexuales más dilatadas se puede utilizar también un lubricante a base de silicona compatible con el látex.

“Algunos tipos de lubricantes, como las cremas o la vaselina, pueden irritar la zona anal, por lo que debemos evitarlos”, añade.

Trabajar para que el esfínter se dilate y la persona se relaje

La penetración debe iniciarse muy despacio para dar tiempo a la otra persona a relajarse. Inspirar y espirar facilita que los músculos del ano se relajen.

“Cuanta más confianza e intimidad tengas con tu pareja sexual, más fácil será relajarse, y esto nos ayudará a que el esfínter pueda dilatarse y la penetración no sea dolorosa”, afirma Rodríguez.

No hacer movimientos bruscos

Una vez se hayan introducido los dedos o el pene, el experto indica que no se deben hacer movimientos bruscos. Si el ano se contrae, “tenemos que esperar a que se vuelva a relajar para sacar lo que hayamos introducido, de lo contrario haremos daño a la otra persona”.

Practicar individualmente

Para los principiantes Rodríguez aconseja aprender a relajarse con la práctica en solitario, introduciendo los propios dedos o consoladores de diferentes tamaños.

“Si nos encontramos cómodos con la pareja sexual, el momento y el lugar en el que practicamos el sexo anal, y si se realiza la práctica suficiente, puede llegar a no doler nada”, afirma el director.

 

FUENTE: cuidateplus.marca.com

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